El valor del Mes
Prudencia (Marzo) 
Lo más característico del ser humano es que es capaz de gobernarse a sí mismo.
Es necesario crear y proteger ese espacio de interioridad donde, donde se toman las propias decisiones.
Por eso, es necesario crear y proteger ese espacio. Los niños apenas lo tienen.
Responden casi automaticamente a los estímulos de su entorno.
Con la madurez, a medida que se obra bien, va llegando la verdadera capacidad de gobernarse a sí mismo.
En la medida en que uno puede gobernarse a sí mismo, adquiere también la capacidad de gobernar a otras personas o cosas.

Un hombre no es un autómata; tiene una inteligencia y voluntad propias y ha de guiarse por ellas.
La inteligencia debe proporcionar los elementos de juicio y valorar en cada caso cómo hay que actuar.
La voluntad asume lo que se ve que hay que hacer, y lo ejecuta. 
Rarra vez somos capaces de prescindir del influjo de las pasiones, por eso, las decisiones importantes de nuestra vida
hay que tomarlas teniendo en cuento todos los aspectos que conllevan y sus consecuencias. 

La prudencia se concreta en el arte de decidir bien. Santo Tomás de Aquino explica que la decision se compone de tres partes distintas:
1. La deliberación: hace falta estudiar las circunstancias antes de actuar aplicando los criterios de decisión.
2. La decisión: donde se escoge el modo de actuar. Sería una negligencia tomar una decisión por falta de los conocimientos necesarios.
3. La ejecución: hacer lo que se ha visto que debería hacer.

 
 
 

                                                                                                                                                   Visita Nuestras Empresas Patrocinadoras

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